Publicidad:
Terra
La Coctelera

El Petróleo y la Economía Japonesa.

Al otro lado del espectro se encuentra Japón, el cuál importa prácticamente todo su petróleo (a comparación de EEUU, que importa cerca del 50%). Para el 2009, es el tercer importador neto de petróleo del mundo, siguiendo a Estados Unidos y China. La falta de fuentes de energía nacionales, y la necesidad de importar bastas cantidades de crudo, gas natural y otros recursos energéticos, lo convierten en un país particularmente sensible a los cambios de los precios del petróleo.

A Japón también le hace falta flexibilidad para poder valerse de la energía nuclear, ya que es un gran importador neto de uranio para sus plantas de energía nuclear. En el 2008, la dependencia del país de las importaciones para producir energía primaria era superior al 84%. El petróleo proveía a Japón con el 49% del total de sus necesidades energéticas, el carbón con el 20%, la energía nuclear con el 13%, el gas natural con el 14%, la energía hidroeléctrica con el 3% y las fuentes renovables de energía con un simple 1%. Por consiguiente, cuando los precios del petróleo se disparan, la economía japonesa sufre.

Una jugada petrolífera atractiva: CAD/JPY

Al aproximarse a esto desde la perspectiva de un exportador/importador neto de petróleo, el mejor par de divisas (Currency Pair) a operar, con el fin de aproximarse a los precios del petróleo es el dólar canadiense contra el yen japonés (CAD/JPY).  Por lo general, los precios del petróleo tienden a ser el indicador principal (al igual que con el par USD/CAD) para el cambio de precios del par CAD/JPY, con un retraso perceptible. Dado que los precios del petróleo continuaron cayendo durante este período, el par CAD/JPY bajó del nivel de los 100 y llego a un punto bajo de 76.

Ir por el oro.

Los comerciantes de oro también podrían sorprenderse al escuchar que operar con el dólar australiano es similar, en muchas maneras, a operar con oro. Siendo el tercer productor mundial de oro, el dólar australiano tuvo una correlación positiva del 84% con el metal precioso entre 1999 y 2008. En términos generales, esto significa que cuándo el precio del oro sube, el dólar australiano también se revaloriza.

La proximidad existente entre Nueva Zelanda y Australia hace de este último el destino preferido para la exportación de bienes neozelandeses. Por consiguiente, la fuerza de la economía de Nueva Zelanda está íntimamente relacionada con la australiana, lo cual explica porque el par NZD/USD (Dólar neozelandés y dólar estadounidense) y el par AUD/USD (Dólar australiano y dólar estadounidense) han tenido una correlación positiva del 96% durante el mismo período de tiempo. La correlación del par NZD/USD con el oro es un poco menor que la del dólar australiano, pero sigue siendo fuerte con un 78%.    

Una correlación más débil, pero de igual forma importante, es la de los precios del oro y el franco suizo. La neutralidad política del país y el hecho de que la moneda soliera ser respaldada por el oro, han hecho del franco la divisa preferida en épocas de incertidumbre política. Desde enero del 2006 hasta enero del 2009, el par USD/CHF y los precios del oro han tenido una correlación positiva del 77%. No obstante, la relación fracasó en septiembre del 2005 y el dólar estadounidense se desacopló de los movimientos del precio del oro.

Operar con divisas como suplemento para operar petróleo u oro.

Para los comerciantes de bienes consumo experimentados, también puede valer la pena considerar las operaciones con divisas como una alternativa o un suplemento para operar con estos bienes. Adicionalmente de poder capitalizar desde una perspectiva similar (por ejemplo, petróleo costoso -Higher Oil-), los operadores también pueden tener la capacidad de ganar interés si se encuentran en un margen (Margin) de 2% o mayor con la mayoría de corredores de bolsa (Broker).

Al operar con divisas, se trata con países y, por supuesto, los países tienen tasas de interés. Por ejemplo, un operador que puede haber comprado el par AUD/USD en marzo del 2009 podría ganar hasta un 3% por los intereses, si las tasas de interés australianas permanecieran en 3.25% y las tasas de interés estadounidenses permanecieran en 0.25% durante todo el año. El 3% se daría al tomar la tasa del Banco Central de Australia, que es la cantidad ganada, y restarle las tasas de casi 0% pagadas al vender en corto (Shorting) el dólar estadounidense. Estas son tasas no apalancadas (Unleveraged Rates), lo cual quiere decir que, por ejemplo, con 10 veces más apalancamiento (Leverage) neto de cualquier variación en la tasa de cambio, la ganancia por interés sería 10 veces mayor. El apalancamiento también hace que la operación sea más riesgosa, lo que quiere decir que si esta no sale como se había planeado, las pérdidas serán mayores.

Siguiendo la misma línea, si usted vende en corto (Short) el par AUD/USD para expresar una vista corta del oro (Short View), terminaría pagando el interés. Si usted es un operador de productos básicos que busca un poco de cambio de las usuales operaciones pro-oro, por ejemplo, las divisas basadas en productos básicos (Commodity Currencies) , tales como los pares AUD/USD y NZD/USD, presentan buenas oportunidades que vale la pena examinar.

El petróleo y el dólar canadiense.

En los últimos años, el precio de los productos básicos ha fluctuado de una manera significativa. Por ejemplo, el petróleo aumentó de $60 dólares el barril en el 2006 a un máximo de $147.27 dólares el barril en el 2008, antes de desplomarse de nuevo por debajo de los $40 dólares el barril en el primer cuarto del 2009. Una volatilidad similar puede verse en el precio del oro, el cuál alcanzo un máximo de $1.033 dólares la onza en marzo del 2008, antes de caer por debajo de los $700 dólares la onza en junio de ese mismo año.

Dado que muchos países del mundo se encuentran en recesión, la tendencia de los precios de los productos básicos puede significar la diferencia entre un descenso aún más profundo y una rápida recuperación. Saber cuáles divisas se ven afectadas por cuáles productos básicos, le ayudará a tomar decisiones más educadas en cuanto a la inversión en divisas.

El petróleo es  una de las necesidades básicas del mundo. La mayoría de las personas que viven en países desarrollados no pueden vivir sin él, al menos actualmente. En febrero del 2009, el precio del petróleo se encontraba casi 70% por debajo de su punto máximo histórico, o sea, $147.27 dólares por barril, fijado en julio 11 del 2008.

Una caída del precio del petróleo es una pesadilla para los productores de crudo, mientras los consumidores disfrutan de los beneficios que representa un mayor poder adquisitivo. Este es un giro de 180 grados en comparación con la situación vivida a comienzos del 2008, cuando los precios récord del petróleo hacían sonreír a los productores y forzaban a los consumidores a valerse de sus últimos centavos. Hay varias razones para explicar la caída de los precios del petróleo, incluyendo un dólar más fuerte (el precio del petróleo se da en dólares) y una demanda global más débil.

Siendo un exportador neto de petróleo (Net Oil Exporter), Canadá se ve seriamente afectada por los declives del petróleo, mientras Japón, un gran importador neto de petróleo (Net Oil Importer), tiende a beneficiarse. Por ejemplo, entres los años 2006 y 2009, la correlación entre el dólar canadiense y los precios del petróleo era de aproximadamente 80%. Esta correlación puede romperse diariamente, pero ha sido fuerte durante un largo período debido a que el valor del dólar canadiense tiene muy buenas razones para ser sensible frente al precio del petróleo.

Canadá es el séptimo productor de crudo del mundo, y continúa escalando posiciones en la lista, con una producción de  arenas de alquitrán (Oil Sands) que aumenta rápidamente. En el 2000, Canadá reemplazó a Arabia Saudita como el más importante proveedor de petróleo para los Estados Unidos. Muchas personas no saben que el tamaño de las reservas petrolíferas de Canadá es el segundo más grande del mundo, después del de Arabia Saudita.

La proximidad geográfica existente entre los EEUU y Canadá, al igual que la creciente incertidumbre política en el Medio Oriente y Sur América, hacen de Canadá uno de los lugares más deseables desde los cuáles Estados Unidos puede importar petróleo. Pero Canadá no se limita a servir solamente la demanda estadounidense. Las bastas reservas petrolíferas de este país han empezado a recibir mucha atención de China, especialmente desde que se encontró un nuevo pozo petrolero al reclasificar las arenas de alquitrán de Alberta dentro de la categoría de "económicamente recuperables". Esto hace que el dólar canadiense sea extremadamente vulnerable, en caso de que los precios del petróleo continúen su constante descenso. 

De hecho, no es de sorprenderse que el precio del petróleo se comporte realmente como el indicador principal (Leading Indicator) para el cambio de precios (Price Action) del par dólar canadiense - dólar estadounidense (CAD/USD). Dado que los instrumentos con los que se operan son  a la inversa, o USD/CAD, es importante notar que, basándose en la relación histórica, cuándo los precios del petróleo aumentan, el par USD/CAD cae; y cuando los precios del petróleo disminuyen, el par USD/CAD aumenta.

Los precios de las materias primas y los movimientos de divisas.

Predecir la próxima movida en los mercados es la clave para hacer dinero en las operaciones de divisas (Trading), pero poner este simple concepto en acción es mucho más difícil de lo que suena. Los operadores de divisas (Traders) profesionales han sabido desde hace mucho tiempo que operar con divisas requiere ir más allá del mundo del mercado internacional de las mismas (FX).

El hecho, es que las divisas se mueven debido a muchos factores: oferta y demanda, políticas, tasas de interés, crecimiento económico, entre otros. Específicamente hablando, dado que el crecimiento económico y las exportaciones están directamente relacionadas con la industria domestica de un país, es natural que algunas divisas estén fuertemente correlacionadas con los precios de las materias primas (Commodities). Las tres divisas que tienen las relaciones más estrechas con las materias primas son el dólar australiano, el dólar canadiense y el dólar neozelandés.

Otras divisas que también se ven impactadas por los precios de las materias primas, pero que tienen una correlación más débil con estos, son el franco suizo y el yen japonés. Saber qué divisa está correlacionada con qué producto básico puede ayudar a los operadores a entender y predecir ciertos movimientos de mercado. Aquí abarcaremos divisas correlacionadas con el oro y el petróleo, y le mostraremos cómo puede usar esta información en sus operaciones de divisas.